Deja de dar desde el miedo
No leas esto por encima. Si no lo haces, nada cambia.
1
Identifica dónde te estás vaciando
Escribe 3 situaciones recientes donde hayas:
- Dicho que sí cuando querías decir que no
- Aceptado algo que no estaba alineado contigo
- Dado más de lo que realmente querías dar
Sé honesta contigo. Sin justificarte.
2
Observa desde dónde lo hiciste
Para cada situación, responde:
- ¿Qué miedo había detrás? (rechazo, abandono, no ser suficiente…)
- ¿Qué esperabas recibir a cambio?
- ¿Te estabas eligiendo a ti… o intentando que él te eligiera?
Situación 1
Situación 2
Situación 3
3
Cambia la dirección de tu energía
Ahora escribe: ¿qué habría hecho una mujer que sí se elige?
Por ejemplo:
“Habría puesto un límite claro.”
“Habría dicho que no sin culpa.”
“Habría esperado coherencia antes de seguir dando.”
“Habría puesto un límite claro.”
“Habría dicho que no sin culpa.”
“Habría esperado coherencia antes de seguir dando.”
4
Tu nueva decisión (esto es lo que importa)
“A partir de hoy, dejo de dar desde el miedo… y elijo darme a mí primero de la siguiente manera:”
No necesitas hacer más para que te quieran.
Necesitas dejar de:
- regalar tu energía
- negociar tu valor
- abandonarte en nombre del amor
Porque cuando tú te eliges de verdad…
ya no tienes que convencer a nadie para que se quede.